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La verdad genuina acerca de Pearl Harbor

14 de Septiembre de 2001 | Página 4

"ESTO ES Pearl Harbor para la edad del terrorismo", escribió un columnista de Chicago acerca de los ataques de avión suicidas. Pero la historia detrás del asalto aéreo japonés de diciembre de 1941 revela más de lo que los medios quisieran que supiéramos.

Los oficiales de los EE.UU. habían interceptado los mensajes japoneses y sabían del ataque inminente antes de que sucediera--pero no hicieron nada porque ellos querían que Japón hiciera el primer disparo. El entonces Secretario de Estado Henry Stimson dijo al Congreso después de la guerra que el gobierno de los EE.UU. quiso manipular a Japón para que "hiciera el primer disparo...para obtener el completo apoyo del pueblo estadounidense" para la entrada de los EE.UU. en la guerra.

Después del ataque--en que más de 2,000 soldados de los EE.UU. perdieron su vida--el gobierno de los EE.UU. y los medios noticiosos iniciaron una campaña histérica contra los japonés-americanos. El presidente Roosevelt firmó la Orden Ejecutiva 9066, que internó a más de 120,000 japonés-americanos en campos de concentración.

El ataque del Pearl Harbor fue usado también para justificar el tirar bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945--costándole la vida a más de 200,000 personas.

El presidente Truman justificó el bombardeo atómico sobre la premisa de que salvó vidas al propiciar un fin más rápido de la guerra. Pero Japón estaba ya listo para rendirse antes de que las bombas fueran lanzadas. Como el General Mayor Curtis LeMay observó en septiembre de 1945, "La bomba atómica no tuvo nada que ver con el fin de la guerra".

La razón verdadera por Hiroshima y Nagasaki era demostrar a Rusia y al resto del mundo el poder impresionante de la nueva arma de terror en masa de los EE.UU.

Los paralelos entre el Pearl Harbor y el ataque terrorista reciente nos conducen a hacer la misma pregunta propuesta por Alexander Cockburn y Jeffrey St. Clair. "¿Se supone que nos creamos ", ellos escribieron, "que el presupuesto anual de 30 billones de dólares en inteligencia, la inmensa capacidad de espionaje electrónico, y miles de agentes alrededor del mundo, produjeron nada en la forma de una advertencia?"

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