NOTE:
You've come to an old part of SW Online. We're still moving this and other older stories into our new format. In the meanwhile, click here to go to the current home page.








¿Ofrecen los demócratas una alternativa genuina?

5 de abril de 2002 | Página 4

De acuerdo a los analistas políticos de Washington, el voto latino es uno de los premios más grandes en las elecciones de este año. La Casa Blanca le ha dado prioridad a la meta de atraer a electores latinos, quienes forman un sector creciente del electorado.

Pero los Demócratas, que tradicionalmente obtienen cerca de dos tercios del voto latino, le llevan la ventaja. Este año, en las campañas de demócratas reconocidos, como Tony Sánchez para el cargo de gobernador de Tejas, van a tratar de inscribir a centenares de miles de electores latinos bajo el Partido Democráta. Sánchez y su contrincante en las primarias--Dan Morales, el ex-procurador general de Tejas--pasaron a la historia cuando ellos tomaron parte en el primer debate gubernatorial en español.

¿Pero ofrecen los demócratas latinos como Sánchez una alternativa genuina para los latinos--o para los demás? Sánchez es un empresario rico que respaldó a George W. Bush antes de postularse como candidato para el cargo de gobernador tejano. Mientras tanto, Morales enfatizó su oposición a la acción afirmativa para afro-americanos y latinos.

Los demócratas fingen ser "amigos de los trabajadores." Pero han hecho muy poco para desafiar la agenda de Bush.

En verdad, los demócratas quieren una versión de esta agenda que sea un poco menos grosera. Hablan sobre la irresponsabilidad de los jefes corruptos de Enron, pero ellos tienen las mismas conexiones con las grandes corporaciones que tienen los republicanos.

Ellos apoyan la "guerra contra el terrorismo" de Bush y los beneficios públicos para las corporaciones a costa de beneficios para los trabajadores, y respaldan los ataques contra los derechos civiles y contra los inmigrantes.

Los demócratas no van a promover políticas a favor de nuestros intereses--hasta que organizemos un movimiento que obligue a todos los políticos a hacer lo que nosotros exigimos.

Por eso debemos organizarnos desde la base para oponernos a la agenda empresarial bipartidista.

Página principal | Reportajes de este número | Retornar arriba