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COLOMBIA
Presidente de los paramilitares

12 de julio de 2002 | Página 3

EL CANDIDATO de los escuadrones de la muerte--y el preferido del gobierno estadounidense--será el próximo presidente de Colombia. Alvaro Uribe reclamó una victoria contundente en la primera ronda de las elecciones presidenciales en Colombia, así eliminando la necesidad de una segunda ronda. Uribe goza del apoyo de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC)--el grupo paramilitar más grande del país--más sus cohortes en el ejército colombiano.

Son noticias terribles para los sindicalistas, los activistas izquierdistas y los trabajadores que a través del país han sufrido durante la guerra civil de 38 años en Colombia. Uribe tiene un récord espantoso como político de la extrema derecha. En los años ochenta, sirvió de alcalde de la ciudad de Medellín, y luego de gobernador del estado de Antioquia. la base central de comercio de cocaína en Colombia. Durante su mandato como gobernador, Uribe ayudó a crear un total de 69 "grupos civiles de la defensa". Les suministraba radios y motocicletas, y les permitía llevar armas.

Se descubrió que por lo menos dos de estos grupos habían proporcionado información a los escuadrones de la muerte, y al menos uno podría haber cometido asesinatos. Sin embargo, el gobierno de EE.UU. ni reflexionó en/ dio pausa por este récord. Antes de que Uribe siquiera se declarara el ganador, el embajador estadounidense Anne Patterson fue a su hotel a felicitarlo. (Reaccionó así porque) las promesas (electorales) de Uribe de ensanchar la guerra contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) coinciden perfectamente con los objetivos para Colombia de la administración de Bush.

"Con la excepción de México y Venezuela, Colombia es el país (de producción) petrolera más importante en la región," Patterson dijo al diario El Tiempo de Bogotá. "Después de lo que aconteció el 11 de septiembre, las fuentes tradicionales de petróleo para los EE.UU. son menos seguras--Colombia tiene el potencial magnífico para exportar más petróleo a los EE.UU., y ahora más que nunca, es importante que diversifiquemos nuestras fuentes de petróleo."

El atractivo de Uribe se basaba en que declaraba ser capaz de vencer la crisis económica y social de Colombia. Con los grupos paramilitares atacando a ciegas, y con el desempleo llegando a 20 por ciento, el voto para Uribe era un voto de desesperación y frustración con la economía. Aún así, menos de la mitad de los votantes matriculados del país entregó su boleto.

Además, el belicismo de Uribe fue legitimizado por su antecesor, Andrés Pastrana. Aunque se conocía a Pastrana por haberles otorgado una zona autónoma a las FARC, él usó las negociaciones para ganar tiempo con el fin de aumentar las fuerzas militares, financiado así por $1.3 mil millones de ayuda estadounidense como parte de "la guerra contra las drogas". En febrero, Pastrana reinició los ataques militares contra las FARC y a finales de junio ofreció $2 millones al público para obtener información sobre los líderes del grupo guerrillero. En un país donde el sueldo mínimo llega a $1,675 al año, es una suma exorbitante.

Sin embargo, Uribe tiene planes para una guerra que va mucho más allá de esto. Quiere duplicar el tamaño del Ejército Colombiano y de la Policía Nacional, y crear una fuerza de hasta 1 millón de "informantes civiles". ¿De dónde vendrán los $4 mil millones, el costo estimado para este programa? Sería una apuesta segura que viene del gobierno de EE.UU.

Actualmente el congreso estadounidense está considerando la propuesta autorización del gasto del Pentágono que quitaría el límite del número de personal militar de EE.UU. que puede ser desplegado en Colombia. Otra propuesta legislación justificaría la intervención estadounidense en Colombia como parte de "la guerra contra el terror"--así permitiendo que los EE.UU. envíen aún más ayuda económica al presidente colombiano nuevo.

En el mes de junio, las FARC amenazó con asesinar a cientos de políticos y empleados gubermentales en varios estados si no dimitieran. Asesinaron a un alcalde y a un cura católico que criticaban a las FARC. Los grupos paramilitares y el ejército participan en masacres de civiles todo el tiempo, el gobierno colombiano y el estadounidense lo pasan por alto. Pero las acciones de las FARC han creado el pretexto que buscaba Pastrana y Uribe para avanzar su guerra contra el pueblo colombiano.

La intervención de EE.UU. en Colombia sólo causará más derramamiento de sangre y más miseria, y bien lo sabe la administración de Bush. Pero Washington está completamente dispuesto a apoyar dictadores y carniceros alrededor del mundo con tal de que se acomoden a sus intereses.

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