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Mintieron para la guerra y para hacerse más ricos
Embusteros en la Casa Blanca

15 de augusto de 2003 | Página 1

MILES de iraquíes muertos por bombas y balas de EE UU. Una población que carece de necesidades básicas como la electricidad y el agua potable. Un país entero bajo el yugo de una ocupación militar.

¿Y todo por qué? Puras mentiras.

El movimiento anti-guerra dijo todo el tiempo que la pandilla de Bush usaba evidencia fabricada como excusa para la guerra--que ahora "revelan" los medios noticiosos corporativos que fielmente apoyaron la guerra.

La Casa Blanca está en la silla caliente por haber incluido en el discurso de George W. Bush sobre el Estado de la Unión la reclamación falsa de que Irak intentó obtener uranio para armas nucleares de Níger, el país africano. En julio, el ex-embajador Joseph Wilson escribió en el New York Times que su misión a Níger, dirigida por la CIA, reveló esta alegación como una mentira--y que los funcionarios estadounidenses y británicos prefirieron ignorarlo.

Los propagandistas de Bush andan agitados tratando de contener el reguero. Ellos lograron que el jefe de la CIA, George Tenet, aceptara la culpa. Pero otras personas dentro de la CIA dijeron a la prensa que la misma Casa Blanca empujó para usar la reclamación falsa.

Para la Consejera de Seguridad Nacional Condoleezza Rice, la reclamación sobre la compra de uranio por Irak "era solamente una justificación menor" para ir a la guerra y no tan importante. Y en cierto modo, ella tiene razón. La historia falsa sobre Níger fue sólo una de docenas de mentiras que Washington repitió una y otra vez para lograr apoyo para su guerra por petróleo e imperio.

Como la otra mentira de que Saddam Hussein estaba asociado con Al-Qaeda y que era de algún modo responsable por los ataques del 11 de septiembre contra EE.UU. O la mentira de que Irak podría desplegar armas de destrucción masiva en 45 minutos. O la mentira de que a Washington le preocupaba "la liberación" del pueblo iraquí. Todas eran mentiras--repetidas sin reservas por los medios de comunicación corporativos antes, durante y después de la invasión.

La verdad puede ser vista ahora en el "nuevo" Irak--un país con una economía arruinada, con una escasez crítica de alimentos y agua, con un consejo nuevo de títeres nombrados por Estados Unidos, y con los militares estadounidenses responsables de una ocupación que se torna más violenta y sangrienta cada día.

También están las mentiras de la guerra doméstica contra los trabajadores y los pobres. Como el embuste de que los recortes gigantes de impuestos para los ricos se van a colar a la larga para beneficiar a los trabajadores. O que el plan mediocre de prescripciones médicas para el Medicare va a ayudar verdaderamente a los envejecientes a pagar sus medicamentos. O que la economía está mejorando--mientras que en realidad el desempleo no disminuye.

Tenemos que desenmascarar todas las mentiras del gobierno sobre la guerra por petróleo e imperio, y contra sus trabajadores--y organizarnos para exigir el alto a la ocupación colonial de Irak y al saqueo de los pobres para darles a los ricos.

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