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Indocumentados pierden el derecho a conducir en California
Tiran la toalla los Demócratas

Por Sarah Knopp y Arturo Sernas | 23 de enero de 2004 | página 2

CUANDO comience la temporada electoral este año, los Demócratas pedirán el apoyo de los latinos. Dirán que ellos son el único partido que defiende los derechos de los latinos y los trabajadores, incluso de los indocumentados.

Pero esto es otro ejemplo de palabras huecas de los Demócratas, como fue demostrado por el reciente fracaso del proyecto de ley que otorgaba licencias de conducir a los indocumentados en California. A principios de diciembre, el nuevo Gobernador Arnold Schwarzenegger, un Republicano, dijo que él planeaba revocar la legislación que les hubiera dado el derecho a obtener una licencia de conducir a los inmigrantes indocumentados.

Cuándo la legislatura del estado aprobó este proyecto de ley en 2002, el ex-gobernador Gray Davis lo vetó. Pero en septiembre de 2003, enfrentado con la elección revocatoria que eventualmente lo sacó de su cargo, siendo reemplazado por Schwarzenegger, Davis aprobó la legislación como una tentativa cínica para recavar apoyo entre los electores latinos. Schwarzenegger incluyó en su campaña la promesa de revocar la ley.

En diciembre de 2003, la legislatura del estado--dominada por los Demócratas--dobló sus rodillas frente al Gobernador Tocón y votó a favor de revocar la ley. En el senado del estado, ningún Demócrata votó a favor de mantener la medida. Sólo nueve Demócratas en toda la legislatura del estado votaron a favor de mantenerla. Los inmigrantes indocumentados contribuyen substancialmente a la economía, pero no tienen el derecho a conducir un carro.

Además del asunto de las licencias, Schwarzenegger no perdió tiempo en impulsar esquemas que causarán incertidumbre a cualquier persona que no sea rica. Pero Arnold Schwarzenegger no está trabajando sólo. Él ha tenido suficiente ayuda no sólo de sus hermanos Republicanos, pero también de los Demócratas.

En contraste con su capitulación con lo de las licencias, los Demócratas pusieron resistencia al presupuesto propuesto por Schwarzenegger. De hecho, los legisladores de ambos partidos votaron a favor de rechazar la estafa presupuestal del Governator, que propuso instituir límites estrictos en los gastos. Los críticos indicaron que el límite recortará $2 mil millones de programas sociales esenciales como la educación universitaria y el MediCal, el programa de asistencia médica para los pobres.

Schwarzenegger dijo que él "se limitaría al recortar los programas sociales", prometiendo, por ejemplo, "que no eliminaría los alimentos para los perros de los ciegos", según informó el San Francisco Chronicle. A pesar de tales promesas, la propuesta de Schwarzenegger ataca dos áreas que él había dicho que serían intocables durante su campaña: la educación universitaria y la asistencia médica para los incapacitados. Pero era el inflado sistema de prisiones del estado no fue tocado, que tiene un presupuesto de $5 mil millones.

El presupuesto de Schwarzenegger provocó la ira de muchas personas y también manifestaciones. Los activistas de los derechos de los inmigrantes convocaron a un día de protestas el 12 de diciembre de 2003, e incluso a un boicot de pequeñas empresas y de obreros latinos contra la revocación de la ley de las licencias. Acciones como este día de protestas consiguen más en la lucha por lograr las justas demandas de los trabajadores latinos que las promesas huecas de los Demócratas.

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