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Nuevos poderes para la policía local
La otra migra

Por Justin Akers | 27 de mayo de 2004 | página 4

EL DEPARTAMENTO de Seguridad Doméstica (Homeland Security) tiene un nuevo aliado en su cacería de inmigrantes indocumentados: la policía estatal de Alabama. En el último año, los gobiernos estatales de Alabama y Florida han concretizado la "asociación" con el Departamento para permitir que oficiales de policía locales y estatales sean parte de la imposición de las leyes de inmigración.

Estas acciones son el preludio de un intento más amplio de controlar la población inmigrante en EE.UU.--en nombre de la "lucha contra el terrorismo". El delegar en los 650,000 policías del país la función de agentes armados para el control de la inmigración es uno de varios aspectos de una propuesta de ley ante el Congreso--la llamada Ley Clara para la Aplicación de Leyes para la Remoción de Extranjeros, cuyas siglas en inglés forman la palabra CLEAR.

La connotación racista del uso del término CLEAR, que entre otras cosas significa "limpiar", no puede ser más ofensiva por la insinuación de que los inmigrantes van a ser limpiados del país como basura o sabandijas. Con 120 co-auspiciadores, la legislación es una lista de lo que siempre había deseado la extrema derecha y otras fuerzas anti-inmigrantes. La ley se acopla perfectamente a la reciente propuesta de la administración de Bush para dizque "reformar" las leyes inmigratorias creando un sistema temporal de "trabajadores huéspedes"--en realidad un nuevo programa bracero.

Juntas, las dos iniciativas marginan aún más a millones de trabajadores indocumentados que corrientemente sufren la peor forma de explotación y abandono a causa de su status. Bajo la ley CLEAR, los agentes policiales tendrían acceso al Centro Nacional de Información Criminal--una base de datos digital con registros de sobre 40 millones de personas, que va desde personas con antiguos records criminales hasta los que son considerados "fugitivos" o que son buscados para interrogación--para ayudar a rastrear y detener a inmigrantes indocumentados.

En la secuela de los ataques del 11 de septiembre, la base de datos se expandió para incluir datos "no-criminales" sobre millares de inmigrantes árabes y musulmanes--e información sobre más de 400,000 inmigrantes que no renovaron sus visas. Al dar jurisdicción federal a agentes policiales locales y estatales el Departamento de Seguridad Doméstica podría anular las ordenanzas municipales de ciudades como Los Angeles y Houston que han aprobado "leyes de santuario"--que previenen que los empleados municipales se enfrasquen en la aplicación de leyes inmigratorias.

Cualquier agencia o unidad policial local o del gobierno estatal que titubee en cooperar con los federales recibiría un ultimátum--obedece o pierdes tus fondos federales. Si la ley CLEAR fuera aprobada, el resultado inevitable sería un aumento en los casos de perfil racial y de abusos a los derechos civiles. En un país donde las fuerzas policiales son tan racistas que a los conductores negros los paran por el sólo hecho de ser negros--el infame "Driving While Black"--no hay que ser clarividente para pronosticar lo que pasaría.

De acuerdo a una declaración de la organización defensora de los derechos civiles, la ACLU, "Inevitablemente, algunos oficiales pararían e interrogarían a personas basándose en sus características étnicas o en su acento, llevando a violaciones de los derechos de ciudadanos estadounidenses y de residentes legales cuya única ofensa es el 'parecer extranjero'".

Pero los promotores de la ley CLEAR están muy al tanto de esto. Por eso fue que incluyeron una cláusula que eximiría a las agencias policiales de ser sujetas a demandas judiciales por violaciones a los derechos civiles incurridas durante funciones oficiales.

La ley CLEAR está diseñada para silenciar a los inmigrantes. Las víctimas de violencia doméstica o de violaciones laborales que son indocumentados estarán menos dispuestas a presentar querellas por estos crímenes por temor a ser deportados. Pero esta legislación es en realidad un ataque contra todos los trabajadores.

Darle a la policía--ya a cargo de confrontar huelgas, protestas y movimientos de base--los poderes de la "Migra" le haría daño a todas las luchas por justicia. Tenemos que confrontar esta ley abusiva contra los inmigrantes.

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