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Hoteleros de Los Ángeles en lucha

23 de julio de 2004 | página 4

LOS PATRONOS de algunos de los hoteles más lujosos de Los Angeles están jugando sucio en su riña con los trabajadores que los hacen ricos. Desde que el contrato expiró el 1 de junio, los hoteles se han ido a la ofensiva contra el sindicato de Empleados de Hoteles y Restaurantes (HERE, por sus siglas en inglés), Local 11.

La gerencia paró de deducir las cuotas del sindicato de los cheques de sus miembros y ha empezado a distribuir formularios para que los trabajadores renuncien al sindicato. Los trabajadores han repostado con reuniones masivas en los vestíbulos de los hoteles, recolectando miles dólares de cuotas ante los ojos de la gerencia y de los pasmados huéspedes.

A fines de junio, los hoteles anunciaron que comenzarían a cobrar $10 semanales a sus trabajadores por el seguro médico a menos que el sindicado abandonara su exigencia de un contrato de dos años. Lo que está en juego es inmenso. Los trabajadores, en su mayoría inmigrantes recientes, a penas pueden cubrir sus necesidades pues sus horas de trabajo fluctúan de acuerdo a la temporada.

Hasta el momento, los hoteles se han rehusado a discutir el trabajo excesivo de sus amas de llaves, en su mayoría latinas. "Tengo que limpiar 15 cuartos todos los días", dijo Aida Mármol, un ama de llaves de Westin Bonaventure por 14 años. "Tengo que ponerme de rodillas para limpiar los baños, y si encuentran un pelo, nos regañan".

Desde el principio, los hoteles estaban buscando una riña. Hace tres meses, estos firmaron un pacto secreto comprometiéndose a que si la unión se declara en huelga en un sólo hotel, todos los demás hoteles declararían un cierre patronal. Los nueve hoteles--que incluyen el Regent Beverly Wilshire y el St. Regis, además de cadenas multinacionales como Hyatt y Sheraton--insisten en que el sindicato abandone su plan de sincronizar las fechas de expiración de sus contratos alrededor del país.

La estrategia del sindicato nacional, formulada por presidente de HERE, John Wilhelm, ya ha sido exitosa al ganar contratos en Nueva York, Boston y Chicago. Los Angeles sería la cuarta gran ciudad con un contrato coordinado para expirar en 2006, con San Francisco y Washington D.C., en fila este verano. Los esfuerzos coordinados del sindicato han sido en respuesta directa al alcance crecientemente internacional de las finanzas de los patronos.

Maria Elena Durazo, presidenta del Local 11 de HERE, que representa a 3,000 trabajadores hoteleros en Los Angeles, enfatizó que el fracaso de la reciente huelga del sindicato que representa a los trabajadores de supermercados en California, la UFCW, es evidencia de la necesidad de organizar una posible huelga nacional para responder a la creciente agresividad de las compañías nacionales y multinacionales. "Al observar la huelga de la UFCW nuestros miembros quedaron afectados", dijo ella al Los Angeles Times. "Fue una lección de cuánto dinero los corporaciones están dispuestas a perder en una lucha contra sus trabajadores locales".

Sin embargo, HERE ha titubeado en usar tácticas agresivas cuando ha sido confrontado por patronos determinados a destruir el sindicato. En Chicago, Wilhelm fue arrestado recientemente en una acción de desobediencia civil frente al Congress Hotel, una huelga en la que el sindicato lleva arrastrando las patas por un año sin ninguna estrategia para detener a los rompehuelgas.

El sindicato no puede mostrar estas debilidades en un momento tan decisivo en Los Angeles, en que el futuro de las relaciones labores de toda esta industria va a ser configurado. Las tácticas agresivas de los patronos "no van a asustar a nadie", dijo Penny Moore, una bartender del Sheraton. "Sólo nos va enojar más".

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