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¿Qué significa el alerta roja del EZLN?

Por Lance Selfa | julio-agosto de 2005 | página 4

Con su estilo característico de dar sorpresas, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) declaró un alerta roja el 20 de junio.

En un mensaje difundido por todo el mundo a través de la Internet, el EZLN le dijo a sus simpatizantes que estaba tomando estas precauciones en preparación para una reunión de sus bases en Chiapas para que debatieran "un nuevo paso en la lucha, un paso que implica, entre otras cosas, arriesgarse a perder lo mucho o poco que se ha logrado, y a que se agudicen la persecución y el hostigamiento en contra de las comunidades zapatistas".

A la vez, los zapatistas emitieron una carta en que criticaban a todos los partidos políticos del establishment mexicano, incluso el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el partido populista de Andrés Manuel López Obrador, hasta el momento el candidato favorito para la presidencia en los comicios del 2006.

No parece que el alerta roja fuera en respuesta a un ataque inminente del gobierno. Como han pasado varias semanas desde la declaración del 20 de junio, se ha hecho evidente que la motivación principal del alerta roja era política. Los zapatistas mismos lo han admitido.

El EZLN está experimentando un proceso de reorganización y de discusión que va a producir pronto un nuevo punto de partida para la organización. Durante su existencia abiertamente proclamada como fuerza rebelde, los zapatistas han tomado varias iniciativas con el propósito de proyectarse más allá de Chiapas.

Normalmente, éstas ha coincido con las elecciones presidenciales que ocurren cada seis años. Tres semanas antes de la elección nacional de 1994, los zapatistas convocaron a la Convención Nacional Democrática (CND) que atrajo a miles de activistas a Chiapas. En la CND, el EZLN intentó a empujar la política mexicana hacia izquierda al exhortar un voto contra los partidos derechistas Acción Nacional (PAN) y el Institucional Revolucionario (PRI). Fue un apoyo tácito a la candidatura del perredista Cuahtémoc Cárdenas.

En el 2001, los zapatistas organizaron una caravana desde Chiapas a la capital para proponer un proyecto de ley que hubiera garantizado la autonomía política a los indígenas de la región. La caravana intentó poner a prueba la promesa del entonces flamante presidente Vicente Fox de poner fin al estancamiento en Chiapas en "quince minutos".

En cuanto a ambas iniciativas, las expectativas del EZLN fueron defraudadas. El partido gobernante, el PRI, ganó las elecciones del 1994, y en el 2001 todos los partidos principales en el Congreso Nacional se juntaron para rechazar las propuestas autonómicas de los zapatistas. Por eso, la interrogante es si el alerta roja zapatista es un preludio a una propuesta semejante o es una plataforma para el lanzamiento de algo diferente.

Una observadora bien informada, Ana Esther Ceceña, profesora de la Universidad Autónoma de México y especialista en el EZLN, opina que los zapatistas están preparándose para lanzarse como una fuerza política legal. "[El alerta roja] podría ser un paso a la clandestinidad, a profundizar la organización armada. O un paso para devenir en organización política legal. Esto último es más posible, sin descartar que quede por un lado el Ejército Zapatista (EZLN) y por otro, una suerte de brazo político, no como los experimentados en otros países por grupos armados sino algo nuevo y distinto, que seguramente se está debatiendo mucho en Chiapas", dijo Ceceña al periódico argentino Clarín.

En su Sexta Declaración de La Selva Lacandona, emitida el 26 de junio, los zapatistas dijeron: "Un nuevo paso adelante en la lucha indígena sólo es posible si el indígena se junta con obreros, campesinos, estudiantes, maestros, empleados...o sea los trabajadores de la ciudad y el campo."

Para un movimiento que se había quedado aislado en Chiapas y que había rechazado el proyectarse como un liderato de la clase trabajadora de todo México, esto podría ser un cambio muy significativo. Pero no es claro si esto significa que los zapatistas creen que su suerte está entrelazada con la de la clase obrera mexicana o si únicamente están modificando su retórica en anticipación a las elecciones del próximo año.

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