NOTE:
You've come to an old part of SW Online. We're still moving this and other older stories into our new format. In the meanwhile, click here to go to the current home page.








FRANCIA
Revuelta en Francia de jóvenes árabes y musulmanes

Por Miguel Salas | noviembre-diciembre de 2005 | página 2

LA MUERTE de dos adolescentes, refugiados en un transformador eléctrico huyendo de la policía, desató la revuelta en noviembre en los barrios populares de Francia. Algunos días más tarde, el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, declaró que "[iba] a limpiar a Francia de chusma".

Estas declaraciones provocaron la rabia de los jóvenes y habitantes de los barrios que, una vez más, habían sido insultados en su dignidad. Si esta revuelta empezó con enfrentamientos con la policía, dio paso en seguida a la quema de automóviles, de autobuses, de escuelas, gimnasios y locales asociativos.

Las políticas neoliberales del gobierno conservador francés, de los políticos Raffarin-Villepin-Sarkozy, han agravado la situación en los barrios pobres de las ciudades, donde se concentran la mayoría de los emigrantes de varias generaciones de origen árabe o cultura musulmana.

Los recortes en los presupuestos del Estado para aplicar las políticas económicas conservadoras se han traducido en la reducción continua de servicios públicos, sanitarios y de educación. Además hay que añadir las drásticas disminuciones de subvenciones a las asociaciones que intentan mantener la actividad social en los barrios a favor de las comunidades.

En la educación, y particularmente en la enseñanza profesional, la falta de plazas deja en la calle y sin perspectivas a miles de jóvenes mayores de 16 años. Ellos mismos se llaman "los sin porvenir". Paralelamente, la privatización de bienes públicos como el agua y la energía encarece el costo de la vida y aumenta la pobreza.

En cuanto a las políticas de vivienda, falta financiación y se ha abandonado el alojamiento social de alquiler. Los barrios que arden están situados en las llamadas "zonas sensibles urbanas", donde el desempleo duplica la media nacional. En muchos barrios populares, los niños no han visto jamás a sus padres con un verdadero empleo.

Los jóvenes entre 18 y 25 años son los más afectados por el desempleo (23 por ciento) y por los contratos precarios. Las políticas de seguridad y el despliegue de la policía en los barrios populares tienen como objetivo castigar a los pobres y reprimir a todos los que responden al neoliberalismo.

La izquierda socialista francesa ha intentado responder de manera unitaria a la declaración del estado de sitio del Gobierno de la derecha. En un comunicado conjunto el Partido Comunista Francés, la Liga Comunista Revolucionaria, la organización pro justicia global ATTAC, y las organizaciones sindicales hicieron un llamado a manifestarse juntos en los barrios populares contra las políticas del gobierno y a desafiar juntos el estado de sitio.

En la rica Europa, entre el 15 y el 18 por ciento de los habitantes de las grandes ciudades son familias emigrantes originarias del Norte de África, de Turquía o kurdos del Medio Oriente, o provenientes de las antiguas colonias europeas en África subsahariana. En la mayoría de los casos son tratados como ciudadanos de segunda categoría y tienen limitado el acceso a los servicios públicos del estado de bienestar.

Pero al mismo tiempo, Europa necesita a estos emigrantes, sin los que la población se reduciría, provocando una crisis demográfica. Se trata de un problema estructural del capitalismo europeo que se expresa periódicamente en crisis como las que afectan a los barrios pobres de Francia. Por eso, los disturbios se han extendido tan rápido a otras ciudades con barrios de emigrantes en los Países Bajos, Bélgica o Alemania.

Es urgente encontrar las vías de una respuesta que asocie al conjunto de los barrios. Los gobiernos sistemáticamente han atacado la solidaridad militante y animado el retroceso de las actividades comunitarias.

La "pacificación" de las barriadas ha sido confiada a los imanes musulmanes, al mismo tiempo que la prevención ha sido abandonada y se ha implantado el estado-policial. La combinación de políticas económicas conservadoras y la obsesión por la seguridad pública han llevado a esta revuelta urbana.

Originalmente publicado en el periódico español La Aurora.

Página principal | Reportajes de este número | Retornar arriba