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El Jardín del Sur Central: Luchando por Justicia

Por William Figueroa | marzo-abril de 2006

LOS ANGELES--Desde 1992, los 14 acres de propiedad ubicados en la calle 41 y Alameda en Los Angeles han sido usados como un jardín comunitario o finca. La tierra está dividida en 360 parceles y se considera uno de los jardines urbanos más grandes en todo el país.

La Ciudad de Los Angeles adquirió la propiedad por dominio eminente a finales de los años 80, tomándolo de nueve terratenientes privados, el más grande siendo Ralph Horowitz y su compañía.

La ciudad originalmente propuso meter un incinerador de basura pero abandonó ese plan frente a una protesta pública organizada por Juanita Tate y los Concerned Citizens del Sur Central. Como parte de los procedimientos del dominio eminente, el municipio de Los Angeles concedió a Horowitz el derecho a prioridad si el parcel no se usaría para uso público.

Después del alzamiento de 1992, la Ciudad de Los Angeles apartó el lugar de 14 acres para uso como jardín comunitario bajo la operación del Banco de Comida Regional de Los Angeles. En 1995, el municipio empezó a negociar la venta del parcel con la nueva compañía de Horowitz.

Los acuerdos de la venta se hicieron sin el consentimiento del Consejo Municipal de Los Angeles y a su vez, Horowitz presentó una demanda porque se le vendió la tierra demasiado barata. El procurador municipal aseguró que los términos de la demanda se aprobaron en cámara secreta sin involucración de los campesinos o la comunidad en agosto 2003. El Banco de Comida avisó a las aproximadamente 350 familias con parceles sobre la venta y el desalojo de todos.

Las familias del jardín son de bajos ingresos y dependen mucho de la comida que ellos cultivan y cosechan. Además de cultivar comida para sí mismos, la gente del jardín tienen mercados, festivales y otros eventos culturales para el público.

Después del aviso, los campesinos formaron una organización llamada Campesinos del Sur Central Alimentando Familias y comenzaron a organizarse a luchar por su derecho a cultivar la tierra. Los campesinos han estado saliendo a apelar al alcalde Antonio Villaraigosa que ceda la venta del jardín.

Durante su campaña para alcalde de Los Angeles, Villaraigosa estuvo en el jardín y prometió más espacios como el Jardín del Sur Central para mejorar el ambiente de la ciudad. Sus promesas incluyeron el transformar Los Angeles en la ciudad mayor más limpia y con más zonas verdes en todo el país. Pero después de ser elegido como alcalde, Villaraigosa ha rechazado el jardín que sirvió como su modelo.

Más de 70,000 niños en Los Angeles no tienen acceso a los parques cercanos y las comunidades pobres sufren más de este problema. En muchas partes del Sur Central la pobreza ha generado desesperación e inseguridad en las vecindades donde residen muchos latinos y afro-americanos. El crimen y la brutalidad policiaca son la realidad para esta comunidad en vez de mejores escuelas y centros comunitarios.

Ahora los campesinos del jardín han dado pasos para crear un oásis donde hay espacio verde, comida, eventos comunitarios y un modelo democrático. Los miembros han salido a protestar las injusticias policiacas, a defender los derechos de los inmigrantes, y a pedir tierra para cultivar alimentos durante la crisis de viviendas y desempleo para muchos angelinos.

Por muchos años los Demócratas han prometido tanto a la gente pobre y obrera de esta ciudad para ser elegidos pero la realidad es que los políticos solamente responden a los ricos como Ralph Horowitz y a la policía que los respalda. Los políticos Demócratas han causado más daño a muchos aquí que piden recursos para vivir seguramente en vez de como ciudadanos de segunda clase.

Villaraigosa, igual de Bill Clinton que prometió muchos cambios para los afro-americanos, ha abandonado los intereses de familias latinas. Los campesinos que trabajan por día y cultivan tierra por la tarde quieren iniciar esos cambios con organización y lucha, no con los Demócratas. Juntos con el apoyo comunitario, los campesinos protestan contra las mentiras de la ciudad y Ralph Horowitz.

Ya basta de votar para los mismos Demócratas que en lugar de ayudarnos, van en contra de nosotros los pobres. Es la hora de defender nuestros intereses y defender el Jardín del Sur Central. ¡Justicia para los campesinos!

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