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CALIFORNIA
Resisten contra los racistas

Por Carlos Morales y Gillian Russom | noviembre-diciembre de 2006 | página 4

LAGUNA BEACH, Calif.--El 17 de septiembre en el centro de trabajo de Laguna Beach fueron atacados varios jornaleros por unas personas que se disfrazaban de contratistas ofreciéndoles trabajo.

Ofrecieron trabajo por dos meses pero dijeron que hasta dentro de dos meses les pagarían la cantidad de tres mil dolares y un kilo de marijuana.

Al ver estas personas la negativa de los jornaleros estos supuestos contratistas empezaron a golpearlos provocándoles a uno de ellos una fractura de nariz. Al ver el otro jornalero que su compañero estaba siendo atacado, se metió a defenderlo haciendo que los racistas se retiraran del lugar.

Pero después regresaron con un vehículo los racistas, intentando arrollar a varios jornaleros. Uno de los jornaleros comentó que el auto iba derribando una malla de alambre en frente del jornalero. El no sabe cómo, pero el auto se detuvo enfrente de él..

Unos minutos más tarde la policía arrestó a los jóvenes racistas de 18 y 23 años. Pero para el día martes, la oficina del fiscal los dejó en libertad porque según la fiscalía no encontró pruebas suficientes para detenerlos.

Este centro de trabajo se encuentra bajo ataque del grupo racista Minutemen desde hace más de un año, creando así una ola de temor entre los jornaleros. Anteriormente, llegaban más de 35 jornaleros por día pero ahora se ha reducido a 20 ó 15 por día. También han pasado muchas personas en sus vehículos gritándoles insultos racistas como "Regrésense a México".

El 3 de octubre una residente de Laguna Beach que es miembro del Proyecto Minutemen entabló una demanda en la corte superior de Santa Ana exigiendo que la ciudad de Laguna Beach cierre el centro porque todos los trabajadores son "ilegales".

En apoyo a la demanda, los Minutemen planearon otra protesta en frente del centro para el sábado 7 de octubre. Pero esta vez, los jornaleros estaban preparados. Nativo López, presidente de la Asociación Política Mexicana-Americana (MAPA), tuvo una junta con los jornaleros la semana antes. Habló de la importancia de que los jornaleros tomaran el papel principal en las protestas.

También les estimuló para que ayudaran en la organización del movimiento pro-imigrante por unirse con la Hermandad Mexicana. El 7 de octubre, los jornaleros y sus familias prepararon comida deliciosa para compartir con los activistas que vinieron a apoyarlos.

Desafortunadamente, solamente 10 activistas estaban presentes para enfrentar a los Minutemen, porque muchas organizaciones de la izquierda todavia no están dando prioridad a esta lucha importante.

Pero por primera vez, todos los 50 jornaleros se unieron activamente a la protesta, gritando insultos y consignas contra los Minutemen. Daniel Vásquez, del estado de México, ha recibido trabajos por el centro por dos años. "¿Por qué nos tratan así cuando solamente estamos ayudando a este país?" le dijo a Obrero Socialista. "El centro es una ayuda grande para nosotros. Necesitamos ganar la amnistía para ser legales".

Cuando preguntamos por qué los ataques racistas estaban pasando, otro jornalero, Francisco, dijo, "No nos quieren sacar porque nosotros hacemos la economía. Es solamente una justificación para oprimirnos."

Los Minutemen solamente tenían como 20 simpatizantes, incluyendo un Nazi con una bandera de la Confederación norteamericana en su camión. Esta vez, la mayoría de la gente en los carros pasando les daban señales de apoyo a los jornaleros y en contra de los racistas.

Los Minutemen se tuvieron que ir después de solamente dos horas, cuando venció su permiso. Los jornaleros y activistas celebraron una victoria, aunque la lucha no ha terminado.

Este centro de trabajo es el único de su tipo en el condado de Orange, uno de los condados más conservadores y más ricos del EEUU. El centro representa los sueños y aspiraciones de 50 familias inmigrantes. Por eso la lucha para defender el centro y otros similares es una parte vital del movimiento por derechos de inmigrantes.

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