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Luchando contra las cartas "No Match"

enero-febrero de 2007 | página 4

MARTÍN UNZUETA es un líder del grupo comunitario Chicago Workers Collaborative (CWC), que lucha con los trabajadores para mejorar sus condiciones en el estado de Illinois. Martín ha sido muy activo en el Movimiento 10 de marzo en Chicago, ayudando a organizar las marchas masivas de inmigrantes en la primavera de 2006.

Hoy nos habla de los próximos pasos en la lucha pro-inmigrante en torno a las cartas "no match" (descordantes). Como forma de atacar a los trabajadores inmigrantes, el Departamento de Seguridad Doméstica urge a los patrones a utilizar las cartas "no match" (que avisa la discrepancia de número de Seguro Social de los empleados inmigrantes) para intimidar y despedir a los trabajadores con documentos falsos. Para más información, llama al 773-653-3664.

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PARECE SER que los políticos americanos tratan de olvidar lo más pronto posible que el 1º de mayo marcharon en las calles de los EEUU más de 4 millones de personas. Pero a nosotros los inmigrantes va a tardar en olvidársenos no solo las marchas sino también lo que ellas nos dejaron.

Durante el 1º de mayo, la Universidad de Illinois en Chicago hizo una encuesta entre las personas que se manifestaban y el resultado más curioso fue que el 70 por ciento de los encuestados eran ciudadanos de los Estados Unidos. Estaban apoyando la legalización de aquellos que aun no tenían un estatus legal en este país. Otro estudio de la Universidad de California en Berkeley indica que el 85 por ciento de las familias inmigrantes en los EEUU o cuando menos tienen entre sus miembros un ciudadano o un indocumentado. Esto conecta la lucha por los papeles a todos aquellos que viven y trabajan en los Estados Unidos.

Justificando lo injustificable

Después de las marchas del 2006, el gobierno republicano se ensañó con los trabajadores inmigrantes sin documentos. Las redadas aparatosas y publicitarias de la oficina de inmigración se han visto publicadas en todos los medios de información como diciendo, para que lo sepan los inmigrantes y nos tengan miedo, para que lo sepan sus protectores y vean que estamos haciendo nuestro trabajo.

Todos los detenidos fueron acusados de robo de identidad, nueva modalidad de ICE para justificar su intervención en los centros de trabajo. Sin embargo, solo 5 por ciento de los detenidos tenían un número de Seguro Social que existía. Aun así eso no significa que lo hayan robado, solo significa que acertaron por casualidad. El 95 por ciento de los otros números que encontraron los agentes de ICE eran números inventados.

Las luchas

Estamos en una nueva etapa. Los trabajadores, todos ciudadanos, residentes e indocumentados, se empiezan a preguntar ¿qué pasa? y se deciden a luchar por mejores beneficios, por mejores condiciones de trabajo.

Ya no están satisfechos solo con el salario de inmigrantes que les dan en los Estados Unidos. Ahora saben que los han discriminado por años y quieren mejorar su situación. Hoy muchos de los que marcharon se han cuestionado la calidad de vida que este país les esta dando, empiezan a preguntar ¿el porque de su situación?

Muchos de los que marcharon ahora están buscando soluciones a lo que antes aceptaban como normal. Nuestra oficina, Chicago Worker's Collaborative, está recibiendo muchos trabajadores que llegan a preguntar ¿cuáles son sus derechos en el trabajo? ¿cuál debe ser la forma de trato? ¿cuál es la relación con el sindicato? ¿cómo mejorar lo que tenemos?

Lo que dejaron las marchas

Antes, cuando una persona recibía un memorando de la empresa diciendo que ellos sabían que existía una discrepancia entre su nombre y su número en las oficinas del Seguro Social, solo esperaban la fecha última y se iban, buscaban otro trabajo, no luchaban.

Al día de hoy con el apoyo de la comunidad y las organizaciones que pertenecen al Movimiento 10 de marzo, Chicago Worker's Collaborative ha salvado cientos de trabajos, trabajos que podían haberse perdido para nuestra comunidad, comunidad que es una sola con papeles o sin ellos.

Vivimos y trabajamos en la comunidad, aquí compramos, aquí mandamos a nuestros hijos a la escuela, aquí en esta ciudad pagamos nuestros impuestos. Así que aquí tenemos derechos y debemos ejercerlos. La presión comunitaria organizada nos ha dado muchos ejemplos de lucha y triunfos.

Hoy tenemos el ejemplo de la compañía de tubos en donde 60 trabajadores "no match" continúan laborando; el ejemplo del hospital donde 40 trabajadores mantienen su empleo y los que se habían ido fueron llamados por la empresa a trabajar nuevamente; hoy está casi resuelto el problema de la fábrica de papas fritas Jay's, gracias a la presión de la comunidad representada por el Movimiento 10 de marzo, donde afortunadamente participan miembros de muchos grupos, incluso la organización de Chicago Worker's Collaborative y muy especialmente la Cámara de Comercio de la Calle 26 que ayudó para que las empresas se sentaran a hablar con CWC representando a los trabajadores.

No podemos dejar de mencionar el gran triunfo de Smithfield, donde los trabajadores (6,000) pararon la compañía y la obligaron a regresar a los trabajadores "no match" que ya habían sido despedidos. Así que conectando todo, este año que empieza, no solo será de legalización sino también del despertar de la clase trabajadora migrante en lucha por sus propios derechos laborales.

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