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Una victoria con lecciones para el movimiento laboral

Por Lee Sustar y Orlando Sepúlveda | octubre-noviembre de 2007 | página 2

UNA NOTABLE victoria, después de dos semanas de huelga bajo el caliente sol de agosto, y sin sindicato, consiguieron más de 100 obreros inmigrantes contra la fábrica de jabón Cygnus Corp., al sur de Chicago.

Los trabajadores coronaron su victoria votando a mano alzada la oferta de la compañía y de la agencia de trabajo temporal, Total Staffing Inc., de aceptarlos de vuelta sin represalias, y con las amenaza de cesación en su contra cancelada.

Estos trabajadores inmigrantes mexicanos prevalecieron sobre la gerencia de Cygnus, apoyada por su casa matriz, Marietta Corp., fabricante de jabones y detergentes con marcas de tienda para minoristas tales como Wal-Mart, Target y Walgreens, y por Ares Management, una firma accionista privada que controla Marietta y que está valorada en $16 mil millones.

Cygnus quiso utilizar las cartas No-Match --una notificación del gobierno indicando que los números de Seguro Social en archivo no concuerdan con ésos dados por los empleados --para amenazar con despido a los pocos trabajadores permanentes, luego que estos pidieron colectivamente un aumento salarial. Por su parte, a los trabajadores temporales les fue demandado cambiar de agencia, donde ellos tendrían que re-verificar su estatus.

En respuesta, Cygnus fue golpeada por una huelga casi total, con animados piquetes, apoyo solidario y la promesa de un sindicato para organizarlos. Una operación rompe huelga se desinfló, con más y más camiones saliendo de la planta sin carga.

A la segunda semana, las gerencias de Cygnus y de Total Staffing fueron obligadas por los obreros a coordinar sus ofertas, después que estos demandaron una solución para todos los empleados, permanentes y temporeros, venciendo así por sobre los esfuerzos de las compañías a dividirlos. En una reunión en un parque público, Edith, una de las empleadas permanentes, y líder de la huelga, dijo: "No hay permanente o temporal --somos todos trabajadores."

En el contexto de un movimiento laboral que no puede salir del estanco, y que no ha encontrado la energía o recursos para seguir organizando y crecer, la huelga de Cygnus expone el poder que tienen trabajadores que están listos y dispuestos a organizarse.

La primera acción colectiva de los trabajadores de Cygnus fue negociar su salida a las marchas de marzo y mayo del 2006, igual que fue hecho en incontable plazas laborales sin sindicato alrededor de EEUU. Ellos fueron exitosos porque los trabajadores indocumentados estaban dispuestos a arriesgar sus trabajos – o peor – por participar.

Además, activistas pro-inmigrante locales estuvieron listos para responder a las necesidades de los trabajadores con consejo legal y político, y para organizar solidaridad con los trabajadores. Redes similares existen en ciudades donde el movimiento laboral y el pro-inmigrante son más fuertes, como Nueva York, Los Ángeles, y Seattle.

También, los obreros de Cygnus demostraron que la organización de un sindicato no necesita ser la pesadilla burocrática, como lo son la mayoría de esfuerzos organizativos sindicales por la resistencia del patrón. De hecho, ellos mostraron qué la victoria es posible cuando los trabajadores toman la iniciativa de la huelga.

"El movimiento laboral tiene mucho que aprender de los trabajadores [de Cygnus], porque no podrá avanzar se deja a los trabajadores inmigrantes de lado," dijo Martín Unzueta de Chicago Workers Collaborative, que sirvió como consejero a los huelguistas, "los trabajadores inmigrantes están listos para organizar."

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