La migra detiene más activistas

Owen La Farge y Steve Ramey reportan sobre aún más detenciones de activistas trabajadores agrícolas inmigrantes que han estado luchando contra abusos laborales.

On the march for Milk with Dignity in Vermont (FoodTank)

EL GOBIERNO federal continúa su guerra contra los trabajadores lácteos de Vermont que luchan por sus derechos.

Otros dos trabajadores miembros de la organización Justicia Migrante fueron arrestados por las autoridades de inmigración, horas después de haber caminado las 13 millas de la Marcha por la Leche con Dignidad.

El 17 de junio, más de 200 trabajadores agrícolas y simpatizantes marcharon de la Casa del Estado de Vermont hasta la fábrica de Ben & Jerry en Waterbury, Vermont, para exigir que la empresa firme un contrato mejorando las condiciones laborales en las granjas lecheras del estado. Más tarde ese día, Yesenia Hernández-Ramos y Esau Peche-Ventura, dos trabajadores inmigrantes que participaron en la marcha, fueron detenidos en una parada de tráfico.

Dos acciones fueron convocadas para el día siguiente en las instalaciones donde cada uno permanecía arrestado, cada una atrayendo a más de 30 personas. "¡Yesenia, escucha! estamos en la lucha!" y "¡Esaú y Yesenia, el pueblo se levanta!" estuvieron entre los gritos y cantos dirigidos para levantar el ánimo de los detenidos.

Brendan O'Neil, de Justicia Migrante, habló en la acción fuera del lugar de detención de Yesenia sobre el coraje de los trabajadores migrantes para protestar incluso cuando sabían que podrían enfrentar persecución política por parte de ICE. O'Neil dijo:

Con voluntad, estos trabajadores se sacrifican, sabiendo que algo por el estilo podría suceder...ICE está sirviendo la función de disciplinar a los trabajadores de todo el país, no sólo Vermont, para obligarlos a soportar y aceptar terribles condiciones, esparciendo miedo entre ellos.

La Marcha por la Leche con Dignidad, el 17 de junio, tuvo el propósito de enviar un poderoso mensaje sobre la fuerza de la campaña. Enrique Balcázar, un líder de Justicia Migrante que fue raptado y procesado para deportación por ICE en marzo, instó a la multitud en el plantón de clausura:

Somos padres. Somos madres. Somos jóvenes. Tenemos sueños de una vida mejor, pero ahora nos encontramos bajo el ataque de nuevas políticas de inmigración provenientes del gobierno federal. Y en este ambiente de ataque, lo único que podemos hacer es redoblar nuestros esfuerzos para luchar y asegurar cada uno de nuestros derechos humanos.

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JUSTICIA MIGRANTE ha pedido a Ben & Jerry's firmar e implementar el programa Leche con Dignidad que la afamada compañía de helados aceptó en 2015, pero sobre el que no ha actuado desde entonces.

Los trabajadores inmigrantes de la industria lechera de Vermont a menudo enfrentan robo de salarios, semanas laborales de 70 a 80 horas sin pago de horas extras, días sin un descanso por más de ocho horas consecutivas, vivienda inadecuada en granjas que carecen de agua potable, y muchas otras condiciones intolerables.

Mientras los trabajadores lácteos se han organizado para resistir estas injusticias, los productores lácteos son socorrido por el gobierno que, en lugar de detectar y castigar las violaciones al derecho laboral, lleva a cabo redadas contra los trabajadores que protestan contra tales violaciones.

El año pasado, ICE acechó al activista Víctor Díaz. Este año, agentes de inmigración detuvieron a los activistas Enrique Balcázar y Zully Palacios, y deportó a Alex Carrillo, separándole de su esposa e hija, ambos ciudadanos estadounidenses. Todos los activistas eran parte de Justicia Migrante.

Y hasta cuando este artículo era escrito, la página de Facebook de Justicia Migrante había sido reportada y borrada.

Nos enfrentamos a la dura realidad de que el gobierno y la clase empresarial que dirige esta sociedad quieren eliminar cualquier vislumbre de esperanza de la comunidad inmigrante. Quieren que los trabajadores inmigrantes, y otros, no tengan voz y estén demasiado aterrorizados para hacer algo más que aceptar condiciones y salarios miserables.

En muchos casos, los activistas de Justicia Migrante han sido la mejor esperanza que ha tenido la comunidad inmigrante por una vida mejor, razón por la cual estos activistas están siendo atacados. Su coraje frente al gobierno más poderoso del mundo ha sido una inspiración, y es una clara lección para el resto del movimiento obrero: si luchamos, podemos perder, pero si no luchamos, ya habremos perdido.

Traducido por Orlando Sepúlveda