Diez razones para apoyar a los maestros de LA

January 22, 2019

Danny Katch enumera las razones por las que los docentes angelinos están en huelga.

MÁS DE 33.000 miembros del sindicato Maestros Unidos de Los Ángeles (UTLA por sus siglas en inglés) salieron en huelga en lunes 14 de enero, cerrando el segundo distrito escolar más grande del país, con alrededor de medio millón de estudiantes.

Los educadores exigen que el Distrito Escolar Unido de Los Ángeles (LAUSD por sus siglas en inglés) invierta en las escuelas que los estudiantes de clase trabajadora merecen, por clases más pequeñas y más personal de apoyo como bibliotecarios y consejeros, además de poner fin a los esquemas de privatización escolar que desvía el dinero de los contribuyentes para financiar la gestión privada de las escuelas.

El sindicato también está denunciando el racismo de la ciudad de Los Ángeles (LA) que crónicamente desinvierte en un sistema escolar asistido mayoritariamente por niños de color.

Esta huelga es la continuación de la ola de huelgas docentes del año pasado en todo el país, sólo que LA es una ciudad rica, completamente dirigida por el Partido Demócrata. A diferencia de las autoridades escolares de West Virginia y de los otros “estados rojos” que experimentaron huelgas el año pasado, las autoridades escolares de LA planean mantener las escuelas abiertas, reasignando 2.000 administradores y contratando 400 sustitutos esquiroles.

Los Angeles teachers march for the schools their students deserve
Los maestros de Los Ángeles marchan por las escuelas que sus estudiantes merecen (Joe Brusky | MTEA)

El resultado de esta lucha tendrá importantes implicaciones para los maestros y todos los trabajadores de LA y del país, y estas son las razones por la que esta lucha necesita su apoyo.


Número uno: LA tiene gente muy rica y escuelas muy pobres

California, por sí sola, es la quinta economía más grande del mundo. Sin embargo, sus escuelas públicas languidecen en el puesto 44, medida por fondos por alumno, entre los 50 estados del país. California sólo gasta $10.291 por estudiante anualmente (compare esto a los $75.560 por reo en sus cáceles). Como resultado, las escuelas están desesperadamente sin personal.

En LA, hasta 46 estudiantes hacinan un salón de clases, e incluso estos límites quedan laxos si LAUSD declara una “emergencia fiscal”. Las escuelas de LA tienen una enfermera por cada 1.224 estudiantes y un consejero por cada 945 estudiantes, aunque la Asociación Estadounidense de Consejeros Escolares recomienda 250 alumnos. UTLA está luchando por contratar más maestros y otros trabajadores escolares para reducir el tamaño de las clases y proporcionar un ambiente escolar saludable para todos sus estudiantes.

A diferencia de las huelgas docentes del año pasado, los salarios de los docentes no son el tema central de la huelga, aunque sí son importantes. California tiene el cuarto salario docente más alto del país, pero también uno de los costos de la vida más altos del país. El costo de la vivienda en LA, por ejemplo, es más de tres veces el promedio nacional.

Muchos trabajadores de la educación en LA no pueden permitirse el lujo de vivir cerca de sus escuelas y gastan horas en llegar al trabajo, lo que ha exacerbado la escasez de maestros. Es por eso que el sindicato exige un aumento del 6.5 por ciento.


Número dos: Los educadores luchan por algo más que dinero

El Superintendente de LAUSD, Austin Beutner, se queja de que la huelga afecta a estudiantes y familias vulnerables, pero son los docentes angelinos los que tienen una visión para las escuelas públicas que realmente sirve a todos los estudiantes de LA. Como lo expresó el sindicato después de que los miembros votaron por la huelga en agosto pasado:

Mientras LAUSD preferiría restringir la conversación contractual al pago y algunos problemas limitados, los educadores hemos estado luchando por un conjunto de propuestas justas que el distrito urgentemente necesita para sobrevivir y prosperar, incluyendo clases de menor tamaño, salario justo, menos pruebas y más enseñanza, responsabilidad para los operadores de escuelas chárteres, respeto para los educadores párvulos y de adultos, y más enfermeras, consejeros y bibliotecarios para apoyar a nuestros estudiantes.

Además, como explicó la secretaria de UTLA, Arlene Inouye, en una entrevista de septiembre con Jacobin, el sindicato está luchando por demandas del “bien común”, tales como:

el establecimiento de un programa de formación docente; más espacios verdes en las escuelas; el fin a la discriminación de los estudiantes que promueve que los estudiantes de color se sientan criminalizados; posibilidades de vivienda con LAUSD; pases de autobús gratis para los estudiantes; y el establecimiento de un fondo de defensa de inmigrantes para pagar los costos legales de los padres indocumentados.


Número tres: la huelga también es en defensa de la educación pública

“Los Ángeles es la zona cero de un bien financiado y coordinado ataque nacional a la educación pública”, advierte un folleto sindical, “Nuestras escuelas públicas están siendo privadas de fondos y motejadas de fracasos por quienes debieran protegerlas, ya sea Donald Trump y Betsy DeVos o [el Superintendente] Austin Beutner”.

Beutner fue un banquero de inversiones, sin experiencia en educación, que fue designado para dirigir el LAUSD en 2017 por promotores de las escuelas chárteres que llegaron a la junta escolar después de que multimillonarios como Eli Broad gastaran cantidades récor de dinero en sus campañas.

Y esto es lo que quiere sacar de su inversión: Beutner quiere dividir el LAUSD en 32 “carteras”, porque en su cerebro bancario, nuestras escuelas son simplemente “inversiones”, algunas mejores que otras, de las que la ciudad debiera poder deshacerse si no producen buenos rendimientos.

Como explicó Clare Lemlich en SocialistWorker.org, el modelo de cartera es simplemente un esquema para permitir que las personas ricas eviten la responsabilidad de adecuadamente financiar todas nuestras escuelas. Ellos demandan “diversificar” la inversión de la ciudad, lo que significa “más escuelas chárteres y escuelas privadas, todas compitiendo entre sí por los recursos”.

Supuestamente, este modelo ofrece a las familias más opciones, pero en todas partes donde ha sido implementado, la “opción” siempre ha sido la favorecida por sus patrocinadores multimillonarios: escuelas chárteres, la desindicalización de la profesión docente y una dramática disminución de los maestros negros.

Pero oposición a estos planes recientemente surgió de una fuente potencialmente poderosa: los maestros de escuelas chárteres. El mes pasado, los maestros de las Escuelas Acero de Chicago emprendieron la primera huelga docente en una escuela chárter en la historia de los Estados Unidos, y ganaron. Ahora, los maestros en tres escuelas chárteres representadas por UTLA han anunciado planes para una próxima huelga.


Número cuatro: LAUSD miente sobre su presupuesto

“Para vender la agresiva reestructuración del modelo de cartera”, escribe Lemlich, “los libremercadistas tienen que demostrar que el sistema escolar está en una profunda crisis financiera, que le causa fallar a estudiantes y apoderados”.

Eso es lo que está pasando en LA, a pesar de que el distrito cuenta con casi $2 mil millones en reservas, más de 25 veces el monto requerido por la ley estatal, además de los $600 millones que son desviados hacia las escuelas chárteres cada año.

Pero decir arriba es abajo no es raro para Beutner, cuyo primer acto como superintendente fue comisionar un informe titulado “Opciones difíciles”, que utilizó engañosas metodologías para argumentar que los maestros y las escuelas de la ciudad reciben demasiado dinero y que algunas clases son demasiado pequeños.


Número cinco: no se trata de demócratas y republicanos, sino de trabajadores y gerencia

Poner a la cabeza de agencias públicas ideólogos que quieren destruirlas, tergiversar hechos conocidos y poner todo el sistema en crisis para salirse con la suya... ¿le suena conocido?

Austin Beutner es un demócrata de cepa, lo mismo que casi todos los que están a cargo de LA, pero en lo que respecta a los sindicatos y la educación pública, él utiliza las mismas tácticas que un cierto despreciado republicano en tono naranja.

“Esto no es sólo un problema de los ‘estados rojos’ [republicanos], sino también de los ‘estados azules’ [demócratas]”, dijo el presidente de UTLA, Alex Caputo-Pearl, a The Nation meses atrás. “La base sindical llevarán la lucha a los demócratas que han sido cómplices en el ataque a la educación pública y a los sindicatos docentes”.


Número seis: UTLA está lista para esta lucha

Los educadores de Los Ángeles llevan años preparándose para este momento.

En 2014, el cauco Poder Sindical ganó el liderazgo de UTLA con una plataforma para hacer el sindicato más democrático, militante y centrado en los problemas de justicia social que enfrentan los estudiantes, los padres y los educadores en las escuelas públicas de la ciudad. Durante los últimos tres años, el sindicato ha creado un Grupo de Acción Contractual (CAT por sus siglas en inglés) en cada escuela.

Como Gillian Russom, maestra de historia y miembro de la Junta Directiva de UTLA, escribió en SW:

Tenemos alrededor de 90 miembros de UTLA en nuestra escuela. Bajo el modelo anterior, sólo uno o dos facilitadores tendrían que encontrar una manera de comunicarse con todos ellos. Naturalmente, esto no sucedió. Ahora tenemos un CAT de 12 personas, en el que cada uno de nosotros es responsable de contactar a siete u ocho colegas, para mantenerlos informados y escuchar sus preguntas, inquietudes e ideas.

Inspirados por las acciones de los maestros de West Virginia, los maestros de LA también están planeando lugares de distribución de alimentos durante la huelga para los estudiantes que dependen de comidas gratuitas o a precio reducido.

En una impresionante muestra de fuerza, más de 50.000 personas asistieron a un mitin de diciembre en apoyo de las demandas contractuales, ¡mucho más que la membresía total de la UTLA!


Número siete: La clase trabajadora de LA está con los maestros

Como lo demostró la manifestación de diciembre, miles de angelinos solidarizan con UTLA.

Los padres han estado trabajando con el sindicato y participando activamente en grupos de activistas como Padres del Lado Este Contra la Privatización y Reclamemos Nuestras Escuelas LA, confrontando políticos antisindicales y sus partidarios millonarios y organizando para que otros padres asistan a los piquetes de huelga.

Mientras tanto, la organización estudiantil Students Deserve (Los Estudiantes Merecen), que ha estado haciendo campaña contra los chequeos racistas estudiantes por la policía en las escuelas, interrumpió una cena de recaudación de fondos de Beutner y se está organizando para apoyar la huelga.


Número ocho: UTLA está orgullosa de sus estudiantes negros e inmigrantes

En todo el país, los sindicatos de maestros debaten si debieran emprender iniciativas antirracistas, o no. El año pasado, por ejemplo, muchos sindicatos respaldaron la semana de acción de Las Vidas Negras Cuentan, pero la Federación de Maestros Unidos de Nueva York decidió no hacerlo porque se trataba de un asunto “divisivo”.

El sindicato docente de Los Ángeles ha demostrado que lo contrario es cierto: al abordar temas de justicia social fundamentales para sus estudiantes y comunidades, los maestros pueden construir una lucha mucho más unida que los sindicatos centrados únicamente en la escala salarial de sus propios miembros.

Además de apoyar la campaña para poner fin a los chequeos policiales en las escuelas, UTLA ha liderado plantones en apoyo de exalumnos indocumentados y organizó el foro de Haciendo que las Vidas Negras Cuenten en las Escuelas con grupos estudiantiles y con el cofundador de #BlackLivesMatter, Patrisse Khan-Cullors.

La huelga de UTLA destacará este modelo de sindicalismo solidario y proporcionará municiones a los docentes de todo el país que creen que luchar contra el racismo fortalecerá sus sindicatos.


Número nueve: todos nosotros tenemos interés en que esta huelga triunfe

Los estudiantes, padres y maestros de las escuelas públicas necesitan que los educadores de LA sean capaces de contrarrestar la velocidad de las privatizaciones y demostrar que financiar la educación en su totalidad es posible, sin enfrentar una escuela contra otra.

El movimiento laboral necesita que UTLA demuestre a los sindicatos que no han visto aún sus derechos legales truncados por los republicanos son, al menos, tan efectivos en la lucha laboral como sus contrapartes en West Virginia, Arizona y otros “estados rojos”.

Los inmigrantes necesitan que el sindicato demuestre que los trabajadores de todas las naciones ganan cuando luchan juntos y rechazan el racismo que los divide.

Y todos los que no somos millonarios necesitamos que esta lucha dé impulso a la campaña Escuelas y Comunidades Primero para finalmente forzar a las corporaciones de California a pagar la totalidad de sus impuestos a la propiedad, además de mostrar cómo los sindicatos pueden convertir propuestas para poner la carga impositiva sobre los ricos, como la recientemente presentada por Alejandría Ocasio-Cortez, en algo más que un tema un eslogan.


Número diez: Usted también puedes hacer algo al respecto

Únase a las protestas en apoyo de la UTLA. Únasenos en visitar a los educadores en la línea de piquetes afuera de su escuela.

Si no está en el área, haga una donación al fondo de solidaridad de huelga del sindicato. O haga una donación al fondo Tacos for Teachers para llevar camiones de taco a los piquetes.

Traducido por Orlando Sepúlveda

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